Acaban de detenerte o te llaman de comisaría
Ese primer contacto define si se declara, se guarda silencio, se pide información adicional o se prepara una defensa sin improvisar.
Llamar ahoraSi han detenido a un familiar o te han citado para declarar, necesitas un abogado urgente ahora, no mañana. Somos abogados penalistas de guardia las 24 horas: acudimos a comisaría, Guardia Civil y juzgado de guardia en Madrid, preparamos la declaración y controlamos los plazos de la detención desde el primer minuto.
Abogado penalista · Asistencia al detenido y guardias · ICAM 120.819
Intervenimos cuando la detención acaba de producirse, cuando toca declarar o cuando el asunto pasa al juzgado de guardia y hay que pelear la mejor salida procesal.
Un abogado urgente 24 horas no es solo alguien que descuelga el teléfono. Es un abogado penalista que llega a comisaría, habla con el detenido a solas antes de la declaración y decide contigo si conviene declarar o guardar silencio. Eso es la asistencia al detenido, y es lo que hacemos cada semana en Madrid.
Si la detención está en curso, llama ahora al 910 328 053. Si prefieres, deja tu teléfono en el formulario y te llamamos.
Ese primer contacto define si se declara, se guarda silencio, se pide información adicional o se prepara una defensa sin improvisar.
Llamar ahoraEl abogado no solo está presente: controla diligencias, detecta irregularidades y evita que el detenido entre a declarar sin una estrategia clara.
Preparar defensaHay que llegar al juzgado de guardia con una posición construida para discutir libertad, cautelares, juicios rápidos, conformidades o prisión provisional.
Actuar hoyValoramos derechos vulnerados, tiempos de detención, trato recibido y la procedencia de un habeas corpus o de futuras impugnaciones.
Revisar la detenciónCuando busca un abogado de guardia o un abogado urgente 24 horas, lo que necesita es simple: que alguien descuelgue el teléfono ahora y esté en la comisaría en menos de una hora. Eso es exactamente lo que hace nuestra guardia permanente — todos los días del año, también de madrugada, fines de semana y festivos. Llame al 910 328 053 y su llamada la atiende un abogado, no un contestador.
La asistencia al detenido no consiste en “acompañar” una declaración. Consiste en intervenir justo cuando la policía o la Guardia Civil ya están construyendo una versión de los hechos que puede acompañarte todo el procedimiento.
El artículo 520 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal reconoce derechos clave: designar abogado de confianza, ser informado de los hechos, guardar silencio, no declarar contra uno mismo, entrevista reservada con el abogado y control de la legalidad de la detención.
Si no hay defensa técnica desde el principio, el detenido puede declarar mal, firmar sin entender, asumir una narrativa ajena o llegar al juzgado de guardia en peor posición para pedir libertad provisional o discutir cautelares.
Localizamos la comisaría o juzgado de guardia, comunicamos la designación y preparamos la primera línea de defensa sin perder tiempo.
Hablamos con el detenido, revisamos lo ocurrido y decidimos si conviene declarar, guardar silencio o exigir más información antes de cualquier diligencia.
Supervisamos derechos, tiempos, atestado, reconocimientos, registros y posibles irregularidades que puedan condicionar la validez de la actuación policial.
Llegamos preparados para discutir libertad provisional, cautelares, juicio rápido, conformidad, prisión provisional o habeas corpus cuando proceda.
No declares por nervios, por presión o por “explicarlo rápido”. Una buena defensa empieza en comisaría, no cuando el asunto ya está encarrilado por otros.
Muchas salidas procesales se complican por una primera declaración mal enfocada. Elegir un abogado bueno en ese momento importa más que buscarlo cuando ya existe atestado, ratificación y paso a juzgado.
Prestamos asistencia inmediata en los momentos que más condicionan el caso: declaración policial, entrevista reservada, juzgado de guardia, libertad provisional, habeas corpus y coordinación con la familia desde el primer minuto.
El detenido y la familia no viven la misma urgencia, pero ambos necesitan una respuesta clara: qué hacer ahora, qué no decir y cómo activar una defensa solvente antes de que se tome declaración.
La prioridad es no empeorar tu posición por nervios, miedo o presión ambiental. Cada palabra en comisaría puede influir en el atestado y en lo que ocurra después ante el juez.
Tu papel es activar rápido una defensa buena, no discutir los hechos con la policía ni moverte por impulso. La familia suele ser quien puede reaccionar con más eficacia en la primera hora.
Paso 1: activa un abogado de confianza. Si no se designa rápido, la defensa arranca con otro ritmo y con menos control sobre lo que va a pasar en la declaración.
Paso 2: no discutas el fondo del asunto con la policía. La familia no ayuda “aclarando” hechos a toda prisa. Ayuda garantizando una defensa solvente y ordenando la información útil para el abogado.
Paso 3: prepárate para el siguiente escenario. Puede haber declaración, reconocimiento, paso a juzgado, libertad con cargos o solicitud de cautelares. La orientación jurídica debe anticipar ese recorrido.
Paso 4: mantén el foco en la defensa, no en el pánico. La rapidez importa, pero más aún que quien acuda a comisaría sepa realmente qué hacer cuando llegue.
Declarar por impulso, pensar que “explicarlo rápido” ayuda, firmar sin revisar, confiar en que comisaría no tiene importancia o dejar la designación del abogado para más tarde.
Un buen abogado no solo llega: sabe cuándo hablar, cuándo no, qué pedir, qué discutir y cómo preparar el paso al juzgado de guardia si la detención continúa.
Nos guiaron desde la primera llamada, localizaron la comisaría y nos explicaron qué podía pasar antes de la declaración. Esa claridad nos quitó mucho pánico.
Íbamos con la idea de explicarlo todo cuanto antes y el abogado nos frenó a tiempo. La estrategia desde comisaría cambió por completo cómo llegamos al juzgado.
No fue solo estar presentes. Iban adelantando escenarios, explicando medidas cautelares y qué podían pedir al día siguiente.
Nos dijeron qué hacer, qué no decir y cómo designar abogado sin perder tiempo. Esa sensación de control valió muchísimo en ese momento.
Hasta que habló con él no entendió la importancia de guardar silencio. Fue el momento en que dejó de improvisar y empezó a defenderse de verdad.
Lo que más valoramos fue que no minimizaron nada. Revisaron diligencias, nos anticiparon el juicio rápido y la estrategia quedó clara desde el primer momento.
En vez de alimentar los nervios, ordenaron todo: qué documentación preparar, qué no comentar por teléfono y cómo afrontar las siguientes horas.
No dieron nada por supuesto. Fueron comprobando cada paso de la detención y eso nos transmitió mucha seguridad.
Lo mejor fue que no desaparecieron después de la urgencia. Desde el minuto uno ya estaban pensando en cómo quedaba la defensa para lo que venía después.
En una detención no quieres teoría ni derivaciones. Queríamos a alguien resolutivo y con experiencia real en comisaría, y eso fue justo lo que encontramos.

Nos desplazamos con rapidez a comisarías, cuarteles y juzgados de guardia de Madrid capital y de los principales partidos judiciales de la Comunidad de Madrid.
Te orientamos de forma confidencial sobre qué hacer ahora mismo, qué no decir, cómo designar abogado de confianza y cómo preparar el paso a juzgado si la detención continúa.
Estas son las preguntas que más se repiten cuando alguien busca abogado para una detención real y necesita decidir rápido qué hacer en comisaría.
Llamar ahora: 910 328 053Guardar silencio, pedir abogado de confianza y no improvisar una versión de los hechos. La prioridad es hablar con el abogado antes de decidir si conviene declarar o esperar.
Designar abogado, localizar la dependencia policial y evitar explicar los hechos por su cuenta. La familia ayuda activando una defensa buena, no discutiendo con la policía.
Sí. Puedes designar abogado de confianza. Si no lo haces, se nombra uno de oficio. En una detención, decidir quién te defiende desde el principio es una decisión estratégica, no un detalle menor.
No sin haber hablado antes con tu abogado. A veces se declara y a veces no, pero esa decisión debe tomarse con estrategia y conociendo el contexto, no por presión del momento.
Con carácter general, hasta 72 horas como máximo antes de pasar a disposición judicial o quedar en libertad. Si hay irregularidades en tiempos o forma, el abogado debe valorarlas de inmediato.
Habla con el detenido en privado, revisa derechos y diligencias, orienta sobre la declaración, controla la legalidad de la actuación y prepara el paso al juzgado de guardia si es necesario.
Se decide la siguiente fase del asunto: libertad, medidas cautelares, juicio rápido, diligencias urgentes o incluso prisión provisional. La defensa en ese momento sigue siendo crítica.
Cuando existan indicios de detención ilegal o de vulneración grave de derechos. No se pide por sistema: se valora con rigor según cómo se ha producido la detención y qué está ocurriendo en comisaría.
Más de 20 años de experiencia en derecho penal y procesal, con intervención en detenciones, juicios rápidos, medidas cautelares y asuntos urgentes de alta complejidad. La clave en esta materia no es solo acudir: es saber qué hacer al llegar y cómo proteger al detenido antes de que el procedimiento tome una dirección difícil de corregir.
en Derecho Penal y Procesal
en todas las jurisdicciones
para casos urgentes